martes, 9 de diciembre de 2008

¿Cuál tromba?

El lunes 7 de julio en entrevista televisiva para el noticiario de Canal Once, el Ingeniero Eleazar Castro Caro, residente técnico de la Conagua (Comisión Nacional del Agua) declaró que los fenómenos conocidos como trombas solamente ocurren en el mar y no llegan a tierra porque se disipan. También señaló que en Tecomán los vientos registrados el domingo fueron de 75 kilómetros por hora (k/h). Apagué el televisor y hasta entonces no me pregunté: ¿qué es una tromba?

Pero el día de hoy martes, al leer los títulos de las notas en la prensa local identifiqué que una tromba fue la causante del daño, al menos así lo declaró el director de Protección Civil del Municipio de Colima, Enrique Morales Novela, quien dijo al Diario de Colima: “se presentó una tromba, que provocó la caída de cera [sic] de 200 árboles; esto debido a la tromba y no a la depresión”. Pero al revisar la Ley General de Protección Civil, aprobada por el Sistema Nacional de Protección Civil, resulta que no existe alguna alusión al término tromba, ni siquiera la palabra. ¿Entonces qué es una tromba?

Deduje que tromba es la forma coloquial como se acostumbra referirse a los eventos producidos en el mar con características similares a las de los tornados, es decir, giran en sentido contrario a las manecillas del reloj, contienen vientos fuertes y elevan agua o tierra y diversos materiales, dependiendo de la intensidad y el lugar donde se generan. Al respecto Jesús Manuel Macías Medrano ha profundizado en el tema y dice que: “resulta que las trombas han sido, en buena parte, no fenómenos, sino términos que han encubierto a los tornados mexicanos. Pero no sólo las trombas. A lo largo de la investigación […] fueron apareciendo con mucha fuerza pero también con muchos nombres. El más común es el de ´culebra de agua´, ´culebra de lluvia´ o simplemente ´culebra´. También se le llama, por asociación de forma ´víbora´. Hay otros nombres, como ´manga de agua´ y ´turbonada´ (Descubriendo tornados en México, el caso del tornado de Tzintzuntzan: 13)

Supongo que el día domingo en algún lugar de Tecomán, o los alrededores alguien vio ese chorro de agua con forma de culebra, y por eso fue descrito como “La tromba”, incluso en la editorial del Diario de Colima. Y por lo que leí esta “tromba” de Tecomán se trasladó a diferentes lugares entre Cerro de Ortega y Tecomán, en su zona de afectación. Este movimiento contradeciría la declaración del Ing. Eleazar Castro Caro, quien mencionó que estos fenómenos se disipan en tierra. Entonces pudo no ser una tromba, sino una “Depresión tropical” como la nombra (hasta el día de hoy, mañana quién sabe) la editorial del Ecos de la Costa.

El Cenapred (Centro Nacional de Prevención de Desastres) señala que los ciclones tropicales tienen tres etapas de acuerdo con la velocidad de sus vientos máximos: depresión tropical, cuando sus vientos son menores a 63 k/h; tormenta tropical, con vientos entre 63 y 118 k/h; y la tercera etapa es huracán, cuando sus vientos superan los 118 k/h. (Cenapred, Fascículo Ciclones tropicales: 2) Por lo anterior, tampoco se trató de una depresión tropical como el Diario de Colima publicó en alusión a que Cavazos “Recordó que el fenómeno fue la depresión tropical 5-E, el cual se tenía previsto con simples lluvias, sin embargo, se suscitó de manera inesperada y alcanzó ráfagas de 70 a 80 kilómetros por hora…”. Es decir, sus vientos tuvieron la velocidad que clasifica a este fenómeno como tormenta tropical. Por lo tanto, Tecomán fue afectado el domingo por una tormenta tropical, no una tromba, ni una depresión tropical.

Lo que creo que sucedió es que el Servicio Meteorológico Nacional emitió el aviso del fenómeno hidrometeorológico como ciclón tropical, en su etapa de depresión tropical, alertando la peligrosidad de sus vientos sostenidos de 55 k/h y rachas de 75 k/h; en cuyo caso pasaría de ser depresión tropical a convertirse en tormenta tropical. (Servicio Meteorológico Nacional y Conagua) Pero desafortunadamente la información se manejó como si se tratara de una depresión tropical, y no como una tormenta tropical.

Es pertinente saber que se trató de una tormenta tropical, porque será necesaria la definición en las solicitudes para gestionar recursos y resarcir los daños ocasionados. No sea que les rechacen la petición porque científicamente no existen las trombas, o les otorguen menos recursos para atender la emergencia originada por una depresión tropical, en lugar de una tormenta tropical. Aunque se parecen, no son lo mismo. Creo que para atender la emergencia como lo dictan las leyes en materia de protección civil, primero debemos definir con precisión qué causó los daños de manera directa o parcialmente.

Las trombas y/o culebras de agua son parte de lo que los antropólogos llaman el imaginario colectivo, y la definición la transportamos Vox Populli de generación en generación los ciudadanos comunes, los periodistas de algunos medios de comunicación y funcionarios desprevenidos. Sin embargo como sociedad civil debemos exigir información colegiada con fuentes científicas tanto de las ciencias exactas como de las sociales, porque en ocasiones hasta las fuentes oficiales se confunden o improvisan.

Referencias:

“Son árboles caídos y taponamientos saldo de la depresión tropical 5-E” en Diario de Colima (8 de julio de 2008) 2-A.

Editorial “La tromba” en Diario de Colima (8 de julio de 2008) 4-A.

Cenapred, Fascículo Ciclones tropicales, en:

http://www.cenapred.unam.mx/es/Publicaciones/archivos/2222008folleto_Ciclones_tropicales.pdf (8 de julio de 2008)

Editorial “Depresión tropical” en Ecos de la Costa (8 de julio de 2008) 4.

Servicio Metrorológico Nacional y Conagua “Aviso No. 11”, emitido a las 23 horas,

en: http://smn.cna.gob.mx/boletin/avisos/pacifico/exp23.html

 

Urgencias:

raypadillalozoya@hotmail.com y rpadilla@ucol.mx

No hay comentarios: